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Luis María Mariano

Hoy 80 aniversario de la muerte de Don Hipólito Yrigoyen.

Hoy 80 aniversario de la muerte de Don Hipólito Yrigoyen.

Comparaciones.

Comparaciones.

Desmond Tutu

Desmond Tutu

Quino

Quino

Mark Twain

Mark Twain

Confucio

Confucio

Día del Trabajador

Día del Trabajador

Leandro Alem

Leandro Alem

Hombres de Bien.

Hombres de Bien.

Malvinas

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"Felices Pascuas

"Felices Pascuas

... y no hay sangre en la Argentina"

Felicidades ...

Felicidades ...

Gracias Raúl Alfonsin por la Democracia - 30/10/1983

Gracias Raúl Alfonsin por la Democracia - 30/10/1983

Un presidente argentino

Un presidente argentino

¿Usted sabe porqué me derrocaron?

¿Usted sabe porqué me derrocaron?

Unos meses antes del golpe del ’66, vino a verme el banquero David Rockefeller. El hombre quería radicar el Chase Manhatan en Argentina (hablamos por medio de un interprete). En un momento dado me sugirió que debíamos cambiar tales y cuales puntos de la ley de bancos para que ellos pudieran radicarse entre nosotros.

Molesto, le dije al interprete: pregúntele al señor Rockefeller que pensaría si el banquero argentino le exigiera al presidente de EE.UU que cambie la ley de reserva federal para invertir en ese país, cuando escucho la traducción Rockefeller se ruborizo aunque no me crea le aseguro que se ruborizo. Yo no le di tiempo para que balbuceara excusas, por lo que me di vuelta hacia el intérprete y le dije: dígale al señor Rockefeller que esta audiencia a concluido.

Tres meses más tarde fui derrocado por la city (por esas 40 manzanas que rodean la casa de gobierno) Rockefeller radicó el Chase Manhatan y Ongania, obviamente, reformo la ley de bancos, siguiendo punto por punto las sugerencias que me había hecho el señor Rockefeller.

Estas fueron palabras expresadas por Arturo Illia una tarde de 1971 en la casa de su hija Emma.

26 de Julio de 1890 - Revolución del Parque.

26 de Julio de 1890 - Revolución del Parque.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A 122 años de la Revolución del Parque, Leandro N. Alem escribía:

“Es necesario que todos se convenzan de esta verdad: que el pueblo es el único artífice de su destino.

La libertad necesita ser conquistada y conservada por la conducta digna y perseverante del mismo pueblo, y si éste en vez de merecer o exigir con entereza gobiernos libres y honrados, se presta dócilmente a la explotación de círculos menguados o de sus gestiones personales, siempre peligrosas, tendrán el gobierno creado por su inepcia y por su cobardía; es decir, tendrán el gobierno que merezca su propia indignidad.

La aurora de un nuevo día nos alumbra, se ha dicho con entusiasmo en presencia de la nueva situación creada por los últimos acontecimientos; pero también es cierto que la aurora no es más que un momento: el despertar del día, correspondiendo al pueblo argentino más que a sus gobernantes, velar porque esa luz de esperanzas continúe iluminando con nítidas claridades el cielo de nuestra patria, e impidiendo enérgicamente que nuevos nubarrones la obscurezcan. La Unión Cívica entra decidida y activamente a la organización del pueblo bajo su bandera regeneradora en toda la república y espera que sus esfuerzos no serán estériles porque ha llegado la hora de la reacción suprema, y se trata del bien de todas las provincias, de la nación entera…” 

El verdadero valor de las internas

El verdadero valor de las internas

 

La realidad política es una construcción humana. Se posee políticamente, lo que se fabrica políticamente, para bien o para mal del conjunto o de unos pocos.

Las elecciones internas dentro de cualquier institución política, es el procedimiento que brinda la democracia para que sus adherentes, elijan entre sus pares quienes serán los conductores de esa institución y llevarla al poder. Por el contrario, propender a formalizar una lista de unidad, es apropiarse de esa  facultad y suplantarla por la propia voluntad, distribuyendose arbitrariamente cargos de acuerdo a sus intereses.

Sabemos de la connotación negativa que tiene últimamente el concepto “internas”, que ha sido construído en base a resabios autoritarios y hegemónicos que poseen algunos dirigentes en su personalidad política. La creencia divulgada falsa e interesadamente, -que ante de llegar a las internas es preferible arribar a una lista de unidad-, esconde -a nuestro criterio- la peor de las afrentas que se puede dar en nombre de la democracia.

Las elites que componen el poder partidario y que han  evitado las internas, impresionan como que les acarrea inseguridad la obligación de someterse periódicamente al voto de sus adherentes que necesariamente deben expedirse sobre su desempeño político. Agrava su inseguridad, el temor a la eventualidad de perder lo que poseen. Por lo tanto previos a los comicios, se esfuerzan para congeniar personas en una sola lista, en aras de presentar ante los afiliados uniformidad de criterios (que no existen en política) y con ello, disipar el riesgo que naufrague “su” poder.

Se ven negociando a verdaderos politiqueros, que se ponen a “trabajar” para evitar las elecciones internas sin reparar siquiera que su desviado accionar, debilita el funcionamiento democrático básico.

La reiteración en el tiempo de esta negativa práctica, los ha llevado a ostentar el grave déficit de credibilidad ganado, ya que al lograr su objetivo, son directa e implacablemente afectados desde la perspectiva numérica, por el escaso nivel de participación de sus adherentes el día eleccionario. Claro que a menor participación de sus afiliados, mayor será la necesidad de buscar la lista de unidad por parte de esos dirigentes a fin de evitar el oprobio a que se exponen, por la carencia de consenso entre sus afiliados y la conversión de cualquier postura metodológica que pudieran esgrimir en una cuestión netamente de carácter personal.

No se le puede esconder por mucho más tiempo la verdad, ni a los afiliados ni al conjunto de la sociedad. Los partidos políticos sirven para que ellos conquisten el poder y no para que accedan al poder, algunos de sus integrantes.

Disfrutaron otrora, de pertenecer a una maquinaria electoral, sin interesarle el espacio de reconocimiento social que el partido paulatinamente iba perdiendo. Con el actual descrédito generalizado ganado y la diáspora dirigencial buscadora de otros rumbos, advierten tardíamente que se quedaron sin la materia prima constructora de poder que es la adhesión en cantidad numérica de la militancia participativa.

Desde este lugar, no avalamos que primen los intereses personales en desmedro de los ideales partidarios disfrazados con ropaje de democracia.

 

La Piedra y El Hombre

La Piedra y El Hombre

El distraído, tropezó con ella,

El violento, la utilizó como proyectil,

El emprendedor, construyó con ella,

El campesino, cansado, la utilizó de asiento,

Drummond, la poetizó,

David, la utilizó para derrotar a Goliat,

y Michelangelo, le sacó la más bella de las esculturas.

En todos los casos la diferencia no estuvo en la piedra, sino en el hombre...