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Leandro Alem (1842-1896)

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Nació en Buenos Aires el 11 de marzo de 1842. Abogado y político argentino. Fundó el Partido Republicano, el Club Igualdad y la Unión Cívica Radical. Lo llamaban el Señor de Balvanera y fue dos veces elegido diputado provincial y dos veces senador nacional. Reivindicador del Federalismo Argentino, del libre sufragio, de la política militante, del "pueblo artífice de su destino" y de la democracia "como la ley de las diferencias", llegó a ser el "Presidente de los corazones argentinos", como se lo llamó. Su suicidio, marcó a fuego a la ciudad de Buenos Aires, que lo lloró como a un prócer. Muerto su padre que era pulpero, quedó la familia en la pobreza. Su madre, Tomasa Ponce, debió dedicarse a fabricar y siendo niño, Alem vendía dulces y pasteles para sostenerla. Fue tío y formador de Hipólito Yrigoyen, hijo de una hermana y diez años menor que él. En 19166 Hipólito Yrigoyen llega a ser el primer presidente argentino, elegido por el voto secreto. Alem, muy jóven aún, ingresa como voluntario al ejército. Participó en Cepeda 1859 y Pavón 1861. Logró el grado de capitán en la Guerra del Paraguay (1865-1870) donde es herido. Recibido de abogado en la Universidad de Buenos Aires, instala su estudio jurídico. Obtiene el título defendiendo su tesis titulada "Estudio sobre las obligaciones naturales" que son aquellas que se sustentan en su obligatoriedad, en la moral mas que en la ley. Su vida política la incia en el Partido Autonomista que se encontraba enfrentado al Partido Nacional. Al primero lo dirigía Adolfo Alsina y al segundo Bartolomé Mitre. Ante los sistemáticos acuerdos entre dirigentes, Alem y su grupo de correligionarios, se enfrentan con el sector oficial del Partido Autonomista sosteniendo una actitud de intransigencia y oposición a esas prácticas. Ante el acuerdo entre Mitre y Alsina líderes de los dos grandes partidos, funda en 1877 junto a Aristóbulo del Valle, José Manuel Estrada entre otros, el Partido Republicano. Este partido propone la "pureza y libertad de sufragio popular, proscribiendo de los comicios las violencias, el fraude y la intervención oficial". En ocasión de su diputación, se opuso activamente a la federalización de la Ciudad de Buenos Aires. En1890 Alem junto a Mitre, funda la Unión Cívica y organizan un levantamiento armado contra el gobierno conocido como la Revolución del Parque forzando ese hecho la renuncia del presidente Miguel Juáez Celman. Al año siguiente, la Unión Cívica presenta la candidatura a presidente de la Nación de Mitre. Pero éste Mitre negocia con Julio Argentino Roca, jefe indiscutido del oficialismo, la Unión Cívica se fractura en dos: Mitre queda a la cabeza de la Unión Cívica Naciona y Alem, a la cabeza de la Unión Cívica Radical. Con él quedan en la U.C.R. Aristóbulo del Valle, Bernardo de Irigoyen, Lisandro de la Torre y su sobrino Hipólito Yrigoyen entre muchos otros. En 1891 es elegido senador nacional junto a Aristóbulo del Valle. Previo a las elecciones presidenciales y el partigo radical funcionando orgánicamente para promover sus candidatos, Carlos Pellegrini denuncia falsamente un complot radical para tomar el poder. Establece el estado de sitio y detuvo a los principales líderes radicales, entre ellos a Alem. En estas condiciones de represión al partido radical, se realizan elecciones resultando presidente Luis Sáenz Peña. Liberados los líderes radicales y la evidencia de que el gobierno nacional volvería a impedir por todos los medios su acceso al poder mediante elecciones, la Unión Cívica Radical comienza a reorganizarse y preparar un nuevo levantamiento armado que fue la Revolución de 1893. Alem llegó a ser proclamado por sus seguidores Presidente de la Nación en Rosario, pero ésta revolución, vuelve a fracasar por graves errores de conducción. Para entonces su sobrino Hipólito Yrigoyen, se ha hecho fuerte organizando la UCR en la provincia de Buenos Aires, cuestiona las condiciones de su tío para ejercer el liderazgo del partido. Deprimido por las derrotas y el enfrentamiento con su sobrino, se suicidó el 1° de julio de 1896 en el coche que lo llevaba al Club del Progreso. Frustrado con el curso de los acontecimientos, y una vida de deudas morales y económicas, el disparo personal puso final a una vida dedicada a la integridad y la austeridad de la argentinidad. Sus restos descansan en el Cementerio de La Recoleta, en el mismo Panteón con Hipóito Yrigoyen y Arturo Umberto Illia. Dejó cartas dirigidas a sus amigos pra ser leídas después de su muerte, una es conocida como su "testamento político", y que en su texto, tiene un frase con la que se lo recuerda entre los militantes de la Unión Cívica Radical: "¡Que se rompa, pero que no se doble!"

De su participación parlamentaria rescatamos:

"Yo no he visto hasta ahora, ni en la vida nacional, ni en el orden provincial, parlamentos que hayan anulado la acción del Poder Ejecutivo; parlamentos que se hayan hechos soberanos, que hayan entronizado la tiranía o el despotismo. Pero si he visto siempre ejecutivos que han ido ejerciendo influencia decisiva sobre los parlamentos, que han ido anulando lentamente su acción y han impuesto al fin su voluntad soberana, con perjuicio de las libertades públicas. Hay una creencia errónea en las masas populares y aún en la gente que está sobre el nivel de la generalidad por su ilustración; se piensa que el Poder Ejecutivo, en el orden nacional, como en el provincial, es el verdadero gobierno de la nación y cuando se dice gobierno no se habla mas que del Poder Ejecutivo. Es preciso reaccionar contra esta tendencia perniciosa: es preciso reaccionar contra ese orden de ideas; por eso he entrado decididamente a este debate, y he de entrar siempre que surjan cuestiones de esta clase"

Domingo, 09 de Septiembre de 2007 19:16 Luis María Mariano #. Doctrina Radical Hay 6 comentarios.

Siempre somos responsables de lo que no tratamos de impedir

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La política local es pura farsa. Existe un convenio tácito entre los concejales y el departamento ejecutivo, fundado en la mutua conveniencia, dejadéz y abandono de los deberes propios de cada función. En estudiar la problemática política chivilcoyana, nadie piensa.

Desde que asumieron las actuales autoridades, el debate de ideas por los actores políticos se encuentra ausente, presenta su ejercicio un cuadro lastimoso, que se hace aún mas lamentable, por el uso de la hipocresía e irresponsabilidad de los adherentes sumisos a las posturas oficiales sin excluir de esos parámetros, a las autoridades sindicales.

Esta administración ha cometido básicamente un grueso error que es el creer que con dinero extra municipal, se podía gobernar. Comprando voluntades seducidas no por amor, sino por devoción a la caja y ocultando bajo la alfombra, los verdaderos problemas de una sociedad compleja.

El silencio, la relativización, la desconsideración de temas pendientes como la inseguridad, la droga, el alcoholismo, la prostitución, el hambre, el juego por dinero y la pobreza entre otros dentro de nuestra sociedad, son moneda corriente. Si se hace lo que se quiere, si no se controla ni se consideran los debates en las instituciones democráticas con sus tiempos, es también responsabilidad del resto que lo permite.

El presentarle batalla con cuerpo y alma a esos flagelos no pasan ni por la imaginación de estos efímeros políticos, que jamás podrán dar respuesta al presente ni al futuro de nuestra sociedad.

Los resultados electorales les han sido favorable, pero no es menos cierto que los temas pendientes que traban el desarrollo pleno del hombre en sociedad al no ser abordados, producirá tarde o temprano una reacción incontenible.

Hacer política es debatir ideas dentro de un contexto democrático y juego libre de partidos políticos. Bienvenida esta campaña electoral para que se coloquen en el escenario los temas vitales e ineludibles para nosotros, para nuestros hijos y nuestros nietos y los hijos de ellos.

A la mayoría de la gente de bién y a los radicales en especial, la injusticia no le es indiferente como tampoco, que las instituciones de la Constitución no funcionen por el accionar de gobernantes ávidos en preocupaciones personales en desmedro de las del conjunto.

Como lo expresa Jean Paul Sartre, "Siempre somos responsables de lo que no tratamos de impedir", en las urnas nos encontraremos por el bién de la patria que es el bién de todos.

Miércoles, 19 de Septiembre de 2007 17:08 Luis María Mariano #. Política Local No hay comentarios. Comentar.


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